El medio ambiente en el que crecemos y nos desarrollamos tiene un gran impacto en nuestras vidas. Nuestra manera de pensar, y por consecuencia nuestra manera de actuar, puede ser determinada y limitada por ese factor. Cada dogma, cada creencia, encierra una serie de rituales que nos unen y a la vez nos diferencian de aquellos que no comparten nuestra misma ideología, de modo que comenzamos siempre una búsqueda para averiguar qué es lo verdadero, lo real, el significado de de las cosas y luego sin darnos cuenta quedamos atrapados en creencias, rituales y teorías. Son tantas y tantas las cosas en las cuales podemos creer que a fin de cuentas sólo quizá alguna parte de la sociedad nos juzgará por ellas y otra quizá por no creer en el estándar social.
Sé que la creencia actúa y ejerce influencia sobre nuestra mente y de cierto modo nuestra mente jamás podrá apartarse de ella, la creencia actúa como un escaparte de nuestra mente, es decir, entre nosotros y nuestra realidad para darle sentido y forma a esos pensamientos insertos, parece difícil vivir en este mundo sin tener una creencia a la cual aferrarnos de la cual podamos echar mano en algún momento de nuestra vida. Para los seres humanos liberarnos de creencias, nos permite enfrentar la vida de un modo nuevo día día. Después de todo, sólo así puede surgir la verdad, siendo capaces de afrontar todo de una manera nueva, de instante en instante, de momento a momento, de manera que no exista el efecto acumulativo de la memoria y del conocimiento que actúan como una barrera entre nosotros mismos, lo que es y lo que no es.
No hay comentarios:
Publicar un comentario